Pedro Adrián “CHORO”
Estay Tapia

Aplicando su buena disposición y picardía nos cuenta que le costó mucho venir al mundo, porque era muy tímido y no quería venir por vergüenza a este mundo, fue que perdió todo su temor y vergüenza y llegó a este mundo el 8 de enero de 1946. Nacido en el Sector Ramadillas, en el Fundo Piguchén de don Alegría Catan.

José Ramón y Elvira Rosa  sus padres tuvieron trece hijos entre ellos Pedro. Sus queridos padres no sabían leer ni escribir y a él lo mandaron al colegio cuando los Carabineros fueron a buscarlo a su casa a la edad de 10 años, cursó hasta cuarto preparatoria y de ahí no estudió más para empezar a trabajar. Sus padres le negaron viajar a Valparaíso a estudiar con el entonces Jefe de Aduana de ese momento en Los Patos.

Entre sus cosas se prepara para la Primera Comunión y cuando le corresponde, antes de hacerla, le toca confesarse y en penitencia le dan que rece tres Padre Nuestro, pero al niño le entra la duda y le dice al padrecito: yo me aprendí un solo Padre Nuestro, respondiendo el Padre, bueno hijo entonces reza tres veces el mismo que sabes.
 
Ya desde chico le entra el deseo de cantar y recitar y siempre que había algo especial buscaban al niño Estay, porque no le sabían el nombre ya que este era choro para cantar o recitar. De ahí nace lo de Pedro  “Choro” Estay.

A los 15 años su padre lo manda a trabajar al fundo de don Alegría Catan de lunes a sábado cargando carretas con las cosechas, sacos de trigo y el día domingo tenía que dedicarlo a arar la tierra de su padre para sembrar el trigo

Pedro a los doce años ya cantaba a lo Divino con cantores adultos, luego a los quince se hizo Payador, improvisando décimas y cuartetas.

A los 17 años sale de su casa y se traslada a Granallas, donde conoce a su pareja y se casan, naciendo tres hijas.

 

 

 

 

 

 

 

 

Dios le ha dado muchos talentos y él los aprovecha muy bien: albañil, carpintero, cantor a lo divino, tiene cursos de primeros auxilios y compone huesos, ministro de comunión, liturgista, además “quita el susto” y sana el “mal de ojo”. De ahí nace el conocido “compositor de Canciones y Huesos”.

Su gran responsabilidad y el aprecio que se ha ganado entre sus pares, hoy lo tienen como presidente de la Agrupación de poetas populares y cantores a lo Divino del Valle de Putaendo.

Entre sus actividades, realiza encuentros de Cantores a lo Divino,  encuentros de Payadores a nivel provincial, regional y nacional, y anima los diferentes “velatorios” que se realizan en el valle, organizados por familias que desean pagar sus mandas.

El arte para él es todo, encanto y belleza, su  humor se ve reflejado en sus chistes, anécdotas y conversaciones.
 
Don Pedro es conocido en todo el valle como un gran artista popular, por eso que todos le conocen como el “CHORO ESTAY”. Ejemplo para cada uno de nosotros y para esos jóvenes a los cuales él esta enseñando el arte de cantar a lo divino y ser poetas populares.

Don Pedro nos aconseja un remedio para la pena:

Por muy grande que sea la pena,  
no se me ponga triste,      
déme todas sus penas a mí,    
que mi cuerpo las resiste”.